La mente soviética que devolvió la voz a los mayas – Nivel 3

Palabra clave Descripción
Códice Antiguo libro plegable hecho de papel de corteza u otro material, usado por los mayas para registrar astronomía, rituales y calendarios
Jeroglíficos Sistema de escritura que usa símbolos o dibujos para representar palabras o sonidos, a menudo tallados en piedra o escritos en códices
Glifo Signo o símbolo de un sistema de escritura, como los que usaban los mayas

En el siglo XX, el lingüista soviético Yuri Knorozov cambió la historia al demostrar que la compleja escritura de los antiguos mayas se podía leer. Desde un escritorio en la fría Moscú, lejos de las selvas de México y Guatemala, logró descifrar un códice que muchos especialistas occidentales habían declarado “imposible de entender,” revelando una cultura altamente desarrollada que registraba su historia, religión y gobernantes en piedra y en libros. Su trabajo no solo revolucionó los estudios mayas, sino que también rompió prejuicios académicos en plena Guerra Fría.

Nacido en 1922 en la Unión Soviética, Knorozov estudió primero egiptología e intentó evitar ser reclutado durante la Segunda Guerra Mundial, aunque terminó sirviendo como observador de artillería en Berlín. Allí encontró reproducciones de tres códices mayas —Dresde, Madrid y París— que llevó a Moscú y más tarde combinó con un texto del siglo XVI del obispo Diego de Landa sobre la cultura y la escritura maya. Mientras muchos académicos veían los jeroglíficos mayas como un “problema sin solución,” ese juicio motivó a Knorozov a convertirlo en su reto personal.

Al analizar estos materiales, Knorozov se dio cuenta de que De Landa había interpretado mal el sistema, intentando igualar cientos de signos mayas con letras del alfabeto español. Tras contar con precisión la frecuencia y la posición de cada signo, descubrió que la escritura era mixta: algunos signos representaban palabras completas (logogramas) y otros representaban sílabas, lo que permitió empezar a leer nombres y fragmentos reales de texto. En 1963 publicó sus resultados, pero muchos expertos occidentales, influenciados por la desconfianza de la Guerra Fría y por el orgullo académico, se negaron a aceptar que un científico soviético que nunca había visitado tierras mayas hubiera resuelto el enigma.

En 1973, durante una reunión en Palenque, otros investigadores aplicaron el método de Knorozov a la Tabla de los 96 Glifos y pudieron leer los nombres de reyes mayas, confirmando que sus ideas eran correctas y permitiendo reconstruir dinastías e historias políticas. Knorozov siguió siendo un personaje modesto y excéntrico, famoso por su disciplina de trabajo y por bromear al incluir a su gata como coautora en algunos trabajos, y solo visitó la región maya décadas después, cuando finalmente fue homenajeado en Guatemala y México. México le otorgó la Orden del Águila Azteca y él murió en 1999, recordado como el hombre que devolvió su voz escrita a la civilización maya.

Palabras puente

Estas palabras suenan similares en inglés y español: ¿Por qué no practicarlas ahora?

English Spanish
Cold War Guerra Fría
Maya dynasties Dinastía maya
Eccentric Excéntrico

Vamos a conversar

  • ¿Crees que alguien puede entender de verdad una cultura sin visitar el lugar? ¿Por qué sí o por qué no?
  • ¿Debe la comunidad científica estar más abierta a ideas que vienen de países o instituciones “periféricas”?
  • ¿Por qué es importante recuperar y comprender hoy los antiguos sistemas de escritura como el maya?

¡A escribir!

Contesta las siguientes preguntas en un solo párrafo:

  • Escribe un texto explicando cómo el trabajo de Yuri Knorozov cambió la forma en que vemos a la civilización maya y su historia.
  • Describe una situación en la que alguien se enfrentó a una idea “imposible” y qué nos enseña ese reto sobre la curiosidad y la perseverancia.
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